Un proyecto original de dos alturas

Los pasos llevan al espectador, por primera vez, a una vivienda proyectada como inmueble de dos pisos, y que además se sitúa en el cruce de dos calles importantes: Arca Real y Vegafría. Esta última es la travesía entre Arca Real y Farnesio, que se ve al fondo. Sirva esta alusión para mejor ubicación.

Destaca el cartabón: una fachada rústica con pared de caída considerable en los verteaguas, orientado el cartabón a la solana, nota que le hace sobresalir del conjunto. Presidía la manzana de esa acera antes de que se levantasen los pisos postizos de otra edificación anterior (véase “Un incipiente especulación: modificación de alturas en casas molineras”). La parte baja la conformaban un par de ventanas con verja de barrotes a media altura y puerta. Todo muy sencillo. En el piso superior, aparecían balcones sin salientes con el mismo uso del hierro que la parte inferior. Las dos plantas respondían a la sencillez extrema, sin ningún tipo de adorno que ensalzase la edificación.

Imagen actual del lugar. Imagen: Raúl Zapata